lunes, 7 de marzo de 2011

Palabras

Desde que tengo uso de razón he sentido una gran admiración por las personas que utilizan bien las letras que el alfabeto les ha hecho disponibles, y con ellas forman palabras, sentimientos, espirales literarios. Definitivamente no me considero ningún experto en la materia, ni tampoco un elitista del buen hablar, pero creo que el buen hablar y el buen escribir están considerablemente subestimados en nuestra sociedad. Sin ir a la crítica obvia (no obstante válida) de las personas que escriben "te kiero" o que no entienden la diferencia entre "ay", "hay" y "ahí", creo firmemente que ser articulado en el amplio sentido de la palabra es una de las grandes virtudes que busco en una persona, y si la posee, siento una empatía grandísima desde el primer momento.

Mi fascinación por las letras se puede remontar a mi pubertad, cuando invadido de granos, orejas grandes, mal humor crónico y pena por hablarle a las mujeres, me refugiaba en la lectura y en la música e imaginaba. Si, imaginaba que algún día yo podría seducir a cualquier chiquita a través de la palabra, ya que en esos momentos necesitaba que fuera cierto que "verbo matara carita". Esa situación personal me llevó a devorar no pocos libros, y cuando te clavas con autores como Shakespeare, García Márquez o Capote, forzosamente tratas (a tu triste y limitada manera) de emularlos. Sin embargo, lo que realmente me marcó y me llevó a empezar a escribir desde "canciones", poemas y relatos cortos (o sin sentidos como el que lees ahora) fue mi gran gusto por la música, y especialmente por una pequeña obsesión que tengo (o facilidad, si se es benévolo) de memorizar las letras de las canciones.

Crecí con Jagger, Morrissey, un poco de Lennon y McCartney, Vedder, Cobain, Plant, Merchant, Dave Matthews, Maynard James Keenan...en fin, con demasiados para enumerarlos en este momento. El tipo de música encima de la cual estos genios vociferaban era más propicia para realmente dejar fluir ideas, sentimientos, historias. No estoy criticando la música actual (que tiene exponentes más que dignos), pero la verdad sea dicha, las letras de la mayoría de los artistas actuales se han vuelto más conceptuales y abstractas, más definidas por el ritmo musical que 'definidoras' del mismo. Tocaban temas con un rango amplísimo, desde una musa, un amor perdido, dios (con minúscula para no ofender a nadie), sexo, en fin, todas esas cosas que realmente nos definen como seres humanos. En aquellos tiempos, nadie te pedía que "lo dejaras caer como si estuviera caliente" (fo' shizzle) o te trataban de ligar diciendo que "tienes la boca grande, mami, ponte a jugar".

El poder disfrutar como estos personajes a veces más grandes que la vida misma y con una mitología detrás de ellos plasmaban en palabras sus sentimientos me ayudó a entender que los miedos, las dudas, los anhelos, los arrepentimientos, la pérdida y los dolores son comunes a la raza humana, independientemente si tienes o no fama, dinero y millones de groupies atrás de tus huesitos. Me hicieron entender que a veces un alma poco comprendida, juzgada y lastimada puede sobreponerse a todos estos obstáculos, y crear obras de arte modernas en el proceso. Obviamente uno crece y se da cuenta de sus limitaciones, y en algún momento del camino te das cuenta que no vas a escribir un "Stairway to Heaven", y que si logras rimar y hacer sentido con lo que escribes te debes de sentir afortunado.

Sin embargo, más allá de este espacio donde trato de expresarme de la manera más coherente, clara y a veces cómica que puedo, las enseñanzas de mi melomanía se trasladaron también a mi vida personal. Quiero pensar que he sido bueno para decirte lo que me haces sentir, soñar, pensar. Espero sinceramente que mis palabras te hayan hecho sonreír, planear, gozar, hasta ruborizarte. Tengo la esperanza que esas palabras que te dije cuando estabas triste te hayan servido de algo. Esa es la verdadera obra de arte que quiero escribir: una frase corta, en el momento correcto, que encapsule todo lo que está pasando a nuestro alrededor.

Y si eso hace que te acerques más a mi, he logrado felizmente mi cometido.

sábado, 26 de febrero de 2011

Sueños

Ayer soñé contigo, y me acordé de muchísimas cosas que tenía archivadas en algún lugar de mi memoria. Recordé la primera vez que hablamos, el primer beso que nos dimos, la primer noche que pasamos juntos, la primera vez que te dije que te amaba y la primera vez que lo dijiste tu. Extrañamente en estas alucinaciones nocturnas empecé a visualizar cosas que realmente no pasaron, en un tiempo mezclado entre lo que fue, lo que es y lo que será. Un alivio me invadió al amanecer, aunque confieso que me levanté un poco inseguro al no saber exactamente que significaba que hubiera soñado contigo, pero poco a poco el río de recuerdos oníricos sobre ti se fueron juntando a otros más que he tenido en noches pasadas.

Soñé contigo también, estimado amigo, y de como fuimos fortaleciendo nuestra amistad a pesar de ser completamente diferentes, o al menos de pensar eso en un principio. Me fuiste entendiendo y sabías que como buen humano soy contradictorio, enojón, sensible y a veces demasiado desmadroso. Me cuidaste cuando estuve al borde del abismo, cuando estaba perdiendo control sobre mi vida. Celebraste conmigo, reímos a veces al punto de las lágrimas, nos tocó de todo: nuevas vidas en este mundo, gente que nos ha dejado y que ahora está en un lugar mejor, desamores, amores profundos, momentos de duda, éxitos irrepetibles, recuerdos tan ilustrativos como una fotografía. Confesiones de miedos y de planes, hubo miles de ellos. Pero sobre todas las cosas siempre hubo ese sentimiento de que mi vida es mejor cuando estás en ella. Aún con la distancia, se que estás siempre aquí, a la distancia de una simple llamada telefónica o de un boleto de avión.

Soñé contigo mejor amiga, y como siempre me arrancaste una sonrisa también en el universo de los sueños. Al principio no entendía bien porque te ahogabas en lo que yo pensaba que era un vaso de agua, y que luego todos supimos que fue un verdadero océano. Mi sueño me mostró lo coqueta que eres, lo cariñosa que siempre has sido, recordé las veces que pensé en ti de manera cochina (sabes que lo hice, me conoces bien). Me has ido demostrando todas tus facetas, eres una mujer fuerte, entrona, con ilusión, con un corazón enorme, que te has salido de tu camino para hacer a alguien feliz pero nunca para hacerle daño a nadie. Bailas como pocas, y cuando tienes actitud de enfiestar posees la fuerza de una locomotora. Hueles rico, es una de las ventajas de tenerte como amiga. Se que más historias vendrán, y tengo ansias de saber cuales serán.

También soñé contigo, y de las veces que sin querer o queriendo me lastimaste, me hiciste llorar, me fallaste, me hiciste dudar de mi mismo. Mis sueños me mostraron las veces que no me has entendido y has tomado el lado fácil de ignorar las cosas. Tus traiciones involuntarias, tus errores mezclados con los míos. Siempre o casi siempre te has redimido, pero hubo algo que tal vez se rompió, pero siempre habrá alguna otra ocasión en donde yo pueda hacer las cosas diferentes y evitar estos malentendidos. Soñé con esas actitudes tuyas que no entiendo.

Soñé contigo y en como nos conocimos por casualidad, obviamente de noche y con un juicio en nivel poco óptimo. Perdiste el control y yo también, y nos divertimos de lo lindo. No se si fueron una o varias veces, ni cuanto duraron, pero no me arrepiento de nada. Soñé contigo y en como me rechazaste por mi edad, en como me dijiste que te gustaban los barbones pero que era yo muy joven. Soñé contigo y en como te hice pedazos y consumé una estúpida venganza juvenil; pero se que ahora estás con quien deberías de estar, entonces todo pasó por una razón.

Soñé contigo, pero no tengo un nombre con el cual referirme al recuerdo. Extrañamente te conocí casi de la misma manera mil y un veces, y aun así nunca llegamos a realmente conocernos. Una mirada de complicidad se convirtió en nuestro método preferido de comunicación. "¿Voy o no voy?" siempre fue mi lema. No existe el hubiera...pero a menudo me pregunto...¿y si hubiera?.

Soñé contigo porque se de tu existencia por terceros. Me han platicado por ahí que has pensado en mi más de una vez, y se que vives y respiras, pero no quien eres. Se que rondas por ahí, se que no existen tantos grados de separación entre tu yo yo. Te seguiré soñando, tal vez así se disipen un poco las incógnitas.

Gracias por dejarme soñarte, eso significa que has hecho algo bien. Te tengo más que presente. Y en algunas noches, tu eres el/la protagonista de mi vida.

domingo, 20 de febrero de 2011

Armas

Son esos zarpazos disfrazados de caricias que alteran el momento, hacen trizas, hacen soñar, causan una revolución interna. A veces son más efectivos que gestos de ternura sinceros, ya que despiertan a la víctima de su eterno letargo.

Otras ocasiones son largas noches en ese oasis terso y que seduce, que a veces baila, a veces muerde, a veces se abre y otras más no permite el acceso. Es esa complicidad cuando sabes que gesto pondrá tu rival, donde atacarlo, como derretirlo para lograr la capitulación efectiva y definitiva, si bien temporal...hasta que se reanuda la batalla.

¿O tal vez son esas dagas que salen del espacio localizado entre tus pestañas? Ninguna armada en ningún momento tuvo un método tan eficaz para silenciar y paralizar, para anonadar y destruir, para dar a sus enemigos esa mentira de futuro cuando todo se encuentra perdido desde el primer movimiento ocular. Cuántos destinos diferentes sugiere, pero la verdad el portador nunca la brindará, nunca la compartirá.

Son todas esas mentiras y verdades a medias. Es todo el juego que se desarrolla alrededor de los participantes. Es nunca saber dónde y a quién te enfrentas, incertidumbre infinita y perenne. Es ansia y resignación. Dudas que circulan y vencen a Morfeo y no dejan dormir. Tanto bailoteo en espiral, nunca en un patrón que puedas entender, descifrar.


martes, 8 de febrero de 2011

Búsqueda

Cometiste el mismo error de siempre
Discípulo, ¿cuántas veces tendré que repetir?
Te acercaste demasiado al fuego
No obstante su carácter benigno
Comenzaste a derretir

Ignoraste todas las señales de peligro
Alto, prohibido, restringido
Fueron tantas tus ansias de poder ver
En medio de un mundo oscurecido
Que lamentablemente saliste herido

Sin embargo, volteas a ver
Ese desastre que dejaste atrás
Un punto final precoz
Inconcluso
Que extrañamente te ha dejado paz

Porque sabes que se acerca la hora
En que tus intentos fallidos
Todos tus errores
Los de alguien más cometidos
Te acerquen al cénit prometido

Vas sin prisa, casi vagabundo
Trotando lentamente
Viendo pasar las potenciales oportunidades
Imaginando realidades
Que has buscado eternamente

Espero que la lección
Te haya, en algún modo, iluminado
No es sencillo superar el ardor
Del que esta vez fuiste víctima
Por ser honesto, por estar ilusionado

miércoles, 2 de febrero de 2011

Nadie

Nadie entiende lo que es tener el corazón roto. Si la relación fue demasiado larga, el consenso general es que estaba desgastada. Si ésta fue demasiado corta, no se explica la generalidad como es posible que te afecte tanto. "Pero si duraste bien poquito". En mi opinión al corazón le basta un día para saber lo que quiere, y lamentablemente su memoria de elefante hace que olvidar a esa persona sea prácticamente imposible. No creo que se olvide por completo a nadie.
Como resultado de esta incomprensión, los que tenemos el corazón roto nos refugiamos en diversas actividades, pasatiempos, distracciones para poder seguir funcionando. Hay algunos que inmediatamente se refugian en los brazos de alguien más. Nutren su necesidad de ser correspondidos con una falsa esperanza de que todo lo que tenían con su pareja lo encuentran en este nuevo modelo. Nunca me ha parecido lo más adecuado, pero a muchas personas les ayuda. Hay otros que, nublados por el dolor, beben cual maestro de obras y sienten que rodeados de gente, alcohol y fiesta nada les faltará. Algo de este elemento lo encuentro en mi duelo, pero me ha pasado que ni el alcohol (que dios lo bendiga por cierto) puede llenar un vacío real. Lo puede lograr temporalmente, pero eventualmente hace más grande la herida.
Hay personas que se refugian en chick flicks y consumen pañuelos desechables a ritmos realmente indignates, sorprendentes y preocupantes. Hay otros, como este que les escribe, que siente un placer extraño al escuchar las canciones de amor más melosas y cursis, y recuerda lo que dejó ir, lo que ya no tiene, lo que quiere recuperar. Además, varios, y me puedo insertar también en esta categoría, se refugian en la sabiduría y/o apoyo incondicional de sus amistades más cercanas. La capacidad de subir el ánimo de un ser humano que apoya a otro siempre me ha parecido extraordinaria.
Ya di un poco de adelanto de como estoy tratando de sobrellevar mi corazón roto. He salido, si, y me he empedado, también, y si le pongo atención a las letras de Maroon 5 puedo estar cerca de soltar la de crocodilo, todo esto antes de hablar con mis hermanos/as que siempre tienen una actitud dispuesta y un oído solidario.
Pero lo más curioso es que no me he ocultado al hecho de que tengo el corazón roto. Es tanto lo que la quiero, que estoy dispuesto a abrirlo una vez más para que sea desgarrado por completo, o sanado permanentemente. ¿Quién en su sano juicio hace eso? Nadie. El problema es que no soy, digamos, el prototipo del sano juicio.
No voy a vivir con la esperanza siempre, ni voy a estar en este estado tan desagradable (porque a nadie le gusta tener el corazón roto) toda la vida. Pero algo me dice que tengo todavía un intento más en mi persona. Y eso lo hace peor, porque me empiezan a ganar las ansias de ponerlo todo en marcha. De demostrar lo que tengo que demostrar. De pedir lo que tengo que pedir. Pero más importante, poner a mi corazón otra vez en la línea de fuego, ya que nada me hace sentir más vivo.
Hay una buena canción de los Barenaked Ladies que dice "nothing worth having comes without some kind of fight". Yo agregaría "and with some kind of pain".
Pero al final del día, no tengo ni medio milímetro de mi cuerpo que dude que definitivamente vale la pena.
Veremos.

miércoles, 12 de enero de 2011

Imagina

Imagina que alguien siempre tiene el gesto correcto con el cual dirigirse a ti. La sonrisa adecuada, los gestos apropiados, un beso cuando se debe besar y una lágrima cuando se debe derramar. Un abrazo cuando hay que darlo, un grito cuando hay que pegarlo, un perdón cuando hay que expresarlo, un coqueteo para conquistar.

Imagina que alguien siempre tiene la palabra correcta que decirte, la poesía para ruborizarte, los halagos para desnudarte, las indicaciones para seguirse, las confesiones para cautivarte.

Imagina que alguien siempre tiene el toque correcto en las manos. La caricia para encandilarte, el pellizco para regañarte, la ternura para enamorarte, la firmeza para sostenerte, la confianza para liberarse, la delicadeza para consentirte.

Imagina también que ese alguien no tiene ningún rincón oscuro dentro de su maleta. Que puede ser así de correcto todo el tiempo.

Ahora imagina que no. Y que en algunos sentidos, ya es muy tarde.

Pero ahora imagina que el tiempo es más grande que esa persona y que tu. Y que sobra. Y que debe de existir algo de verdad a eso que sentían.

Imagina paciencia, segura de que va a llegar. Más temprano que tarde, porque así lo ha decidido aquel.

Y ahora imagíname a mi.

martes, 14 de diciembre de 2010

Diciembre....al menos para mí

Al final es una cuestión más simple de lo que quisiera aceptar. O comprender. Porque a veces uno necesita sentirse importante, complicado, misterioso, interesante. No dudo serlo, pero no por estas cuestiones. No por mis dolores, dudas, fracasos, obstinaciones, celos, inseguridades, traumas, residuos de días peores.

Al final, definitivamente, es una cuestión más simple: estoy roto. No del todo, pero hay una parte de mi que ha estado quebrada y que, en climas fríos y días como estos, sale a la luz de la peor manera posible y me hace lastimar a lo que más quiero. A los que más quiero. A la única que quiero.

No es momento de decirlo todo, ya que no incumbe a todos y cada uno. Pero tal vez utilizando cierto tipo de lenguaje menos que obvio me de a entender. Al final, me rindo, es muy obvio, y en cierto sentido común (mucha gente lo ha vivido).

Hay finales que son más explosivos que otros, que representan una destrucción total de lo que uno es y significa. Son finales que, a los que siguen en la trama, nos dejan mal parados y marcados por mucho tiempo. Son finales que se atoran en la garganta, y que piensas dos veces antes de revelar. El se fue así, en un día como el próximo sábado hace diecinueve años.

Hay definitivamente despedidas más ligeras, y que no suponen un final, sino un nuevo comienzo. Sin embargo, no obstante que la despedida fue cordial, hubo muchas cosas que nunca se dijeron. Ya no era tiempo para revelaciones, pero si para aclarar las razones detrás de las primeras. Si se tenía que hablar del asunto, no volver a esconderlo debajo de la alfombra. Además, en si huir, irse, reubicarse, como uno quiera que lo llame, es un escape. Cobarde en muchos sentidos, ya que los que quedaron atrás no tenían aún las armas para defenderse cabalmente. Fue la versión sentimental del abandon ship. Y quedó un remanente de rencor que no se ha ido todavía. Es verdad, yo no lo he dejado ir. Han pasado ocho años ya, y aún tengo la despedida prendida de mi espalda.

Después del final y del adiós, el personaje secundario se convirtió en protagonista. Y el peso del papel principal lo fue desgastando. Lento, pero seguro. Poco a poco. Hasta que la trama se volvió demasiado complicada para el joven leading man. Y estuvo cerca de protagonizar su propio final explosivo. No deseado, pero auto infligido. Irresponsable. Fue su forma de huir. Cobarde. Y sobrevivió porque una buena película no puede ser desarrollada sin protagonista. Pero estuvo cerca de clausurar la producción.

Posteriormente las cosas pasaron muy rápido. Una sucesión de eventos que lo hicieron mejor y más fuerte. Que por muchas lunas le hicieron pensar que lo peor había pasado. Que la historia de caída y redención era cierta y que lo había logrado.

Pero el joven protagonista no contaba con una situación muy importante. En los momentos de mayor fortaleza siempre faltaba una leading lady. Hubo varias actrices de reparto, pero ningún argumento romántico fue propuesto por la producción. En el momento que este complemento llegó, el protagonista se dio cuenta que una vez que la dejó entrar, sus miedos regresaron. Que la caída y redención no se habían completado. Que durante muchos años había hecho lo mismo que el final y la despedida. Había metido a todos sus esqueletos en un armario. Y el cerrojo que resguardaba éste no aguantó más.

No pido absolución. Si comprensión. No pido licencia indefinida. Tiempo si. No quiero dudas sobre quién soy, sobre lo que represento, sobre lo que te he dicho y prometido, ni sobre lo que te he confesado. Eso es certero más allá de cualquier duda. Lo que si no ha sido tan claro es mi nivel de fortaleza. Tal vez pensé que era mayor, no te quise mentir a propósito. Y lamento mucho si así fue. Simplemente pido paciencia para un joven actor que quiere brindar el mejor papel de su vida. Acompañado de la mejor actriz que existe en este planeta.

jueves, 4 de noviembre de 2010

Random thoughts

Chivalry is not a way to keep you down.

I know you can open the car door yourself.

I know you don’t need me to stand up to greet you: you can lean over.

I know you know you are beautiful, and I don’t mean to startle you o make you uncomfortable every time I say so.

Yes, I know it’s cheesy, but I’d rather get frostbitten than watch you shiver.

Wanting to see you is not a way to control you.

I know that once you made up your mind you are indeed with me and only me.

I know also that my days are that much brighter spent with you.

Yes, you need your space, and so do I, but mine is wider when spent with you.

No, I have not forgotten everyone and everything else: it’s just that everything is lagging a little bit behind you.

No, I still don’t get used to you being ‘devoured’ by eyes other than mine.

I’m trying, I haven’t gotten there yet.

My plans are still intact and I plan, with every piece of my heart, to make them happen.

However, it is nearly impossible to disassociate. I don’t want to be happy all alone.

Because, let’s face it, I cannot be completely happy alone. No one can. This is true before and after you.

I do think in pairs know. I’m part of a team.

I wish I knew (although I do know) that my teammate has my back.

Promise, I do, to never give up on what I want the most.

The tricky part though, is that what I want the most has been changing lately. It has a face and a name.

But nevertheless, I have to be happy first to make my happiness happy. Yes, you read well. So I won’t give up on things my happiness wants for me.

Hopefully one day I can say for us. Correct that: hope I can continue to say ‘for us’.

domingo, 17 de octubre de 2010

Ayer lo dijiste

Ayer lo dijiste. No fue tanto el hecho de que lo expresaras, ya que eso lo haces de maneras muy diversas, distintas, divertidas. Me sentí perfectamente correspondido, y me sentí seguro. Para mi ha sido un verdadero salto al vacío, esto que estamos haciendo juntos. Se siente diferente que otras veces. Tal vez yo soy diferente. Trato de ser mejor, para mi y para ti, eso es un hecho. Y ya van varias veces que te das cuenta que te contemplo. Ya casi no tengo barrera.
Ayer lo dijiste y nada cambió demasiado. Que bueno. No hubo fuegos artificiales y platillos que retumbaban. Simplemente se confirmó lo que ya pensaba. No hubieramos podido hacer todo lo que hacemos, sin que esto otro estuviera presente.
Yo a veces lo digo y a veces no, pero siempre lo siento y lo quiero gritar. Le cuento a mis amigos y amigas. No sabes cuanto. No te voy a decir cuanto. Estás constantemente en mi pensamiento, y eso tampoco es tan bueno. Nunca he sido tan poco eficiente y motivado en el trabajo.
Ayer lo dijiste y fue exactamente lo que estaba esperando. Y no hubo momento en que te hayas visto más hermosa.
Ahora, lo que sigue es hacerlo crecer. Compenetrar, comprender, componer. Nunca darse por vencido, nunca ser autocomplaciente. Nunca pensar que siempre estarás ahí, por algún tipo de capricho de la vida. No se que vaya a pasar, solo se que estoy increíblemente féliz. Un alto porcentaje te lo debo. El otro, se que te lo doy.

domingo, 8 de agosto de 2010

Algo me pasa cuando la veo

Definitivamente hay algo mal aquí. Creo que me estoy transformando, estoy en metamorfosis. Cualquier parecido con una larva es, en estos momentos, justificado. ¿De dónde salió este sentimiento, esta necesidad, esta felicidad, estos nervios de quinceañera? Puedo asegurar, jurar sobre la tumba de Morrison que yo no quería. Yo no lo invité. ¿Para que arruinar la completa libertad que te da, digamos, la completa libertad?
En verdad no lo entiendo. Los sonidos de violines me parecen intrigantes, siento escalofríos con la más simple de las melodías de un piano, noto cuando el sol brilla más que antes...escucho 'Don't go breaking my heart' y simpatizo con RuPaul...¿qué coños? La verdad esta transformación me tomó por sorpresa....digamos que la última vez que sentí esto el mundo era diferente. El Chicharito jugaba en las inferiores. BB era basquetbol, no un aparato idiotizante. No había espurios ni guerras en México. Well, you get the point.
Pasó el tiempo y me acostumbré demasiado a ser libre. Ahondaré en el 'demasiado'. Crecí y maduré (más o menos) pensando que mi misión última era no responderle a nadie. Ni a nada. Lo que en términos literarios sería un lobo estepario. Pasé mucho tiempo en mi infancia y adolescencia temprana haciéndole la vida más fácil a los demás. Siendo el conciliador. Siendo fiel, sumiso aún. 'No más'. Me lo dije y me convencí. Nunca más. Y entonces empezó el distanciamiento. Empezamos por lo más 'fácil': la familia. Después de los amigos del pasado reciente (en esos momentos). Después de cualquier responsabilidad hacia alguien que no fuera yo. Tal vez en algún momento me distancie a propósito de ti.
El objetivo, en retrospectiva, era el no sentir. La ecuación la conocemos todos: sentir + que te importe + ser vulnerable + pensar siempre por dos + la vida es una hijadeputacruel = salgo lastimado y con el corazón roto. "¿Quién en su sano juicio quiere eso?" pensaba repetidamente. No estaba convencido de que valiera la pena. No le veía el caso. No era para mí. Siempre dejé un poco abierta la ventana, pero cada vez la cerraba más y más.
¿Boicot interno? Claro. ¿Miedo recalcitrante? You betcha. ¿Soledad? A momentos, sí.
Y debo de confesar que fue increíble. Logré mucho que antes pensaba imposible. Me llegué a conocer más de lo que esperaba. Y no estuve físicamente solo. Mientras adentro yo estaba en otro lado, logré tener a muchas personas muy cerca. "Me saqué la chingada lotería". Pues no tanto. Lastimé, jodí, confundí, hice llorar. Algunas veces lloré yo. Algunas otras tu. Nunca llegué a conocerte más allá de los mommy issues de cajón y de tu miedo a volar. Nunca permití que te acercaras ni tantito a mi relleno jugoso y tenebroso (rima sin querer). No pudiste rasguñar la coraza. La misma creció de manera exponencial.
Pero como en todo hay un 'pero', ahí te va el mío. Algo me pasa cuando la veo. Algo conocido y extraño y nuevo al mismo tiempo. Algo demasiado real para pensar que lo imagino. Algo que nubla mi buen juicio como una Perla Negra con el estómago vacío. Algo que se parece a algo que ya sentí pero que no es precisamente lo mismo. Algo que me hace sentir cómodo. Algo que me aterra, como no tienes idea. Algo que parece que podría abrir la ventana. Algo que no quiero dejar ir. Algo que no quiero que sea fugaz. Algo que se tendrá que acomodar entre planes, sueños, porblemáticas, malentendidos, discusiones, confesiones, puntos casi de quiebra. Algo que tendrá que sacar a sociedad al lobo estepario. Algo que, en el fondo, estuve esperando mucho tiempo.
Algo que, más pronto que tarde, se podrá decir y no susurrar.